El mortero es un material de construcción compuesto por áridos finos, un elemento aglutinante (como el cemento), agua y aditivos. Al mezclarse, se obtiene una pasta que se utiliza ampliamente en trabajos de albañilería para unir, revestir o nivelar diferentes elementos constructivos.
Es un material imprescindible en muchas fases de la obra, ya que permite fijar ladrillos o bloques, realizar revestimientos en paredes, acabado o recrecer suelos y corregir desniveles.
Es el mortero más utilizado en trabajos de construcción tradicional.
Se emplea principalmente para la colocación y unión de ladrillos, piedra natural o bloques de hormigón, así como para pequeños trabajos de reparación, relleno y remate en obra.
Mortero diseñado para nivelar y regularizar superficies horizontales, especialmente soleras antes de la colocación de pavimentos.
Su elevada fluidez permite que se extienda de forma uniforme logrando superficies perfectamente planas con rapidez y precisión.
Mortero premezclado que se aplica mediante máquina de proyección, lo que permite una colocación más rápida y homogénea que la aplicación manual.
Está compuesto por cemento, áridos seleccionados y aditivos que mejoran su trabajabilidad y rendimiento siendo ideal para revestimientos continuos en paredes y fachadas.